Las leyendas urbanas, son las historias mitológicas de la actualidad. Esto, ya que se basan en historias, que supuestamente habrían ocurrido. Las cuales muchas veces, por el narrador, son dadas como verdaderas. Las leyendas urbanas, se basan en personajes urbanos, como lo dice su nombre. Por lo mismo, las leyendas urbanas, siempre ocurren en ciudades o pueblos, los cuales uno conoce. Toda la historia, se cuenta de una manera, para crear la sensación de realidad, que haga pensar, que realmente ocurrió.
Leyendas Urbanas
viernes, 5 de febrero de 2016
lunes, 19 de octubre de 2015
Las Gemelas
Se dice que entre los hermanos gemelos hay un vínculo tan especial que cuando le sucede algo a uno de ellos el otro puede sentirlo. Un caso extremo es lo que les sucederá a las niñas de esta escalofriante leyenda urbana…
Había dos hermanas gemelas que se
llevaban muy bien, como si hubiesen nacido siendo amigas: nunca se
peleaban, rara vez discutían, compartían todo lo que podían, tenían las
mismas aficiones y aversiones y hasta vestían parecido.
Toda su vida habían estado en un barrio
tranquilo, una zona residencial algo alejada del ajetreo propio de
tantas partes de la urbe. Aunque
ahora por razones laborales, su madre les había dicho que debían
mudarse a una zona distinta de la ciudad, una parte en la que había
mucha más actividad y en consecuencia debían tener más cuidado.
Llegó así un día en que llamaron a la madre del trabajo y, a diferencia de tantos otros días, las niñas debían cruzar solas una calle bastante transitada. Como habían atravesado
esa calle cientos de veces junto a ella, la madre pensó que podía
despreocuparse de sus hijas y les dijo que tenía que irse rápido y que
ellas podían cruzar solas sin problema siempre y cuando miren a uno y
otro lado y estén bien atentas a los automóviles.
Las niñas siguieron el consejo de la
madre y esta siguió su rumbo dándoles la espalda; pero, ni bien hubo
caminado un par de metros, oyó un ruido espantoso, algo parecido al
ruido que hace un coco al quebrarse.
Eran sus hijas, tendidas sobre el
pavimento con las cabezas aplastadas y los cerebros desparramados junto
a esquirlas de hueso. A lo lejos un camión huía a toda velocidad, el
conductor probablemente distraído con el teléfono o quizás tras haberse
tomado un par de copas a la hora de la comida, las arrolló sin tan
siquiera reducir su velocidad. El imprudente conductor al sentir los
cuerpecitos aplastarse bajo las ruedas del camión aceleró y no solamente
no las auxilió, si no que además puso en peligro a otros conductores
que pudieron sufrir un accidente al cruzarse con él en su desesperada
huída.
Por desgracia todo el mundo quedó tan conmocionado que nadie tuvo tiempo de apuntar su matrícula por lo que escapó impune.
La madre lloraba desconsoladamente en medio
del tráfico detenido, gritaba y agitaba sus cuerpecitos como esperando
que se levantaran de nuevo y le ofrecieran una de sus sonrisas. ¿Cómo
podría superar la pérdida de sus angelitos de tan solo ocho años?
Dicen que el tiempo es el mejor remedio y así fue… Era joven, tenía apenas unos 28 años y un par de años
después, se quedó de nuevo embarazada. Casualidades del destino tuvo
otra vez gemelas: el problema es que no lograba olvidar del todo a sus
hijas fallecidas, sobre todo porque de alguna u otra forma sus nuevas
gemelas —que ahora tenían justo la edad en que murieron las anteriores—
le recordaban a sus primeras hijas.
Tenían tantas cosas en común que algunas
veces incluso se equivocaba de nombre al llamarlas y estallaba en
lágrimas al recordarlas…
Pero esta vez por nada del mundo descuidaría a sus pequeñas. Las tenía terminantemente prohibido cruzar la calle solas.
Un día sin embargo vio que mientras
jugaban en el parque cerca de su casa se estaban acercando demasiado a
la calle y, aterrorizada, les gritó para que se detuvieran, a lo cual
ellas respondieron al unísono:
—No pensábamos cruzar, ya nos atropellaron una vez aquí y no volverá a ocurrir… información:http://www.leyendas-urbanas.com/las-gemelas/
—No pensábamos cruzar, ya nos atropellaron una vez aquí y no volverá a ocurrir… información:http://www.leyendas-urbanas.com/las-gemelas/
The Rake - El Rastrillo
Su origen es desconocido y la
información que comparten las personas que han tenido la desgracia de
verlo es escasa y con mucha frecuencia desaparece de foros de opinión y
consulta. Como si tuvieran miedo de que “él” pudiera descubrirles.
Los que lo han visto lo describen como
una criatura de aspecto encorvado con los brazos mucho más largos de lo
normal y en la punta de sus dedos unas garras tremendamente afiladas. Su
cuerpo desnudo y malformado parece atrofiado y adquiere posturas más
propias de un animal de cuatro patas que de un humanoide. Quienes lo han
visto dicen que por su forma de moverse parecería que ha sufrido un
accidente que le hubiera roto todos los huesos. Sus ojos brillan en la
oscuridad y desde las sombras se dedica a espiar a los que duermen…
¿Pero cual es el peligro real de encontrarse con The Rake?
Durante el verano del 2003 esta criatura
llamó la atención de los medios estadounidenses cuando una oleada de
muertes se desencadenó con un patrón común. Todos parecían haber visto a
una extraña criatura que les atormentaba en sueños y que les vigilaba
mientras dormían…
El rastrillo acostumbra a situarse a los
pies de la cama y las primeras veces se mantiene oculto. Muchas de sus
víctimas se despiertan con la sensación de ser observadas o sintiendo
una presencia, pero la retorcida criatura se mantiene oculta y como
mucho podrás escuchar como sus afiladas garras arañan los pies de la
cama, marcas que podrás encontrar en la madera y que demuestran que la
presencia que sentiste la noche anterior era tal real como el miedo que
te provocó.
Posteriormente comenzará a dejarse ver,
en principio sentirás una sombra moverse en la oscuridad o verás una de
sus garras asomando a los pies de la cama, aquí es donde debes empezar a
tenerle miedo de verdad, porque la próxima vez que te despiertes de
noche estará esperándote a los pies de tu cama y podrás ver por primera
vez sus ojos brillando en la oscuridad. Unos ojos tan malvados y
profundos que no los podrás olvidar jamás. Cada vez que cierres tus ojos
los verás de nuevo y el miedo te invadirá de tal forma que nunca más
podrás dormir con tranquilidad. El Rastrillo desaparecerá de nuevo pero
una vez realizada “su presentación” volverá cada noche a visitarte, pero esta vez no lo hará “tímidamente”. Se colocará a
escasos centímetros de tu cara mientras duermes y, aunque no abras los
ojos cuando sientas su presencia, él esperará durante minutos o incluso
horas mientras llega a ti el olor de su pútrido aliento y el sonido de
su entrecortada respiración, como si estuviera enfermo o tuviera un
problema respiratorio.
Si eres lo suficientemente valiente, o
loco, como para abrir los ojos, The Rake se presentará, te dirá su
nombre (dependiendo de la versión lo hará como El Rastrillo o como The
Rake) con una voz chirriante y chillona que te pondrá los pelos de punta
y después saldrá de la habitación.
Si la leyenda te gustó,
puedes ver este vídeo a continuación.
La Pesadilla De La Niñera
Si la leyenda te gustó, puedes ver
este vídeo a continuación
Esta leyenda comienza con unos padres que deciden salir y dejar a una joven niñera a cargo de sus hijos.La niñera lleva a los chicos a su cuarto(que se encontraba en el piso de arriba) y los acuesta en sus camas.Luego baja y se queda viendo televisión.
Mientras ella estaba entretenida mirando tv, el teléfono suena y cuando ella lo atiende escucha una voz de hombre riéndose macabramente y luego la misma voz le dice: "Estoy arriba con los niños,¿Por qué no subes?"pensando que era una broma la niñera decide colgar el teléfono y seguir
Unos pocos minutos después de haber colgado el teléfono, este suena otra vez, era la operadora quien le dijo a la joven niñera que salga pronto de la casa porque las llamadas que estaba recibiendo, provenían de la misma casa.
La joven dejo el teléfono a un lado, cuando escucha a alguien bajando las escaleras, entonces sale corriendo de la casa. Por fortuna para ella la policía acababa de llegar a la casa.
Cuando la policía revisa la casa encuentra a un hombre portando un cuchillo y a los jóvenes niños muertos.Al parecer el hombre habría entrado por una ventana entreabierta del piso de arriba y había matado a los pequeños ,este planeaba hacerle lo mismo que le había hecho a los niños a la joven niñera.

La Madre Descuidada
Natalia era una madre feliz, trataba a sus tres pequeños con gran ternura y comprensión aunque más de una vez la pudieran sacar de sus casillas. Los dos primeros de sus retoños vinieron casi seguidos 6 y 7 años y la tercera, una preciosa niñita de siete meses, que aunque inesperada, fue recibida con el mayor cariño y amor que una familia le puede entregar.
El único “pero” que le podía poner Natalia a su abundante familia era que su marido casi no pisaba su casa. Su aburrido trabajo como contable les daba una cómoda posición social pero le mantenía ocupado todo el día, e incluso cuando estaba en casa siempre estaba rodeado de papeles del trabajo. Por lo que Natalia tenía que ocuparse de sus hijos sin ninguna ayuda y en algunos momentos eso podía ser extenuante.
La noche anterior al fatídico día la más pequeñita de la casa había decidido celebrar un concierto nocturno y Natalia casi no pudo pegar ojo. Agotada y casi arrastrándose llegó a la cama a las cuatro de la mañana tras dejar a la niña en la cuna.
Cuando se empezó a quedar dormida escuchó el grito de su segundo hijo en la habitación contigua, de un salto se levantó y fue corriendo a la habitación que compartían sus dos hijos mayores y se encontró a Mario (el mediano en edad) visiblemente asustado y llorando sobre su cama. Parece que había tenido una pesadilla y del susto se había hecho pis encima, algo que por desgracia se había vuelto muy habitual desde que nació sus hermanita. El niño se había convertido en un príncipe destronado y su comportamiento dejaba mucho que desear y era capaz de cualquier cosa con tal de llamar la atención. Natalia agotada y sin pensarlo mucho, comenzó a regañar a Mario delante de su hermano Julián.
– ¡Como te vuelvas a hacer pis en la cama te voy a cortar el pipi!, ¡Ni siquiera tu hermanita me da tanto trabajo como tú!
El niño lloraba desconsoladamente mientras su madre cambiaba las sábanas y le daba la vuelta al colchón. Casi sin darse cuenta eran ya las cinco de la mañana y Natalia aún no había podido pegar ojo. El biberón de las seis de la mañana y preparar el desayuno a su marido e hijos hizo el resto. No pudo dormir en toda la noche.
Lo peor de todo es que los niños pasarían todo el día en casa, ya que estaban de puente. Una festividad que parece que no respetaban en la empresa de su marido, él cual fue a trabajar como cualquier otro día dejándola al cuidado de los pequeños durante todo el dia.
A media tarde y aprovechando que Mario, agotado por la noche anterior, se había quedado dormido en su habitación. Comenzó a bañar a la pequeña Clara. Era el momento ideal pues Mario estaba insufrible y si no le vigilaba a cada paso era capaz de incendiar la casa con tal de llamar la atención. Esa pequeña siesta le daría un respiro y la permitiría bañar al bebé un poco antes del horario habitual. Con un poco de suerte hoy podría mandarlos a dormir un poco antes y descansar.
Cuando ya sólo le quedaba lavar la cabecita a la pequeña Clara un grito desgarrador se escuchó en el pasillo. Era sin duda Mario que seguro que había vuelto a hacer otra de las suyas. Gritando y sin soltar a Clara preguntó:
– ¡¿Qué pasa?! ¡¿Mario estás bien?! ¡Julián! ¡¿Qué le pasa a tu hermano?!
Estaba a punto de envolver en una toalla a la bebé, que aún continuaba enjabonada en la bañera cuando Julián entró por la puerta y lo que vio la dejó sin habla.
– Mamá, Mario se ha vuelto a hacer pis en la cama así que le he cortado el pipi como dijiste.
El mayor de sus hijos tenía el pene ensangrentado de su hermano en una mano y unas tijeras manchadas de sangre en la otra.
Natalia pálida por lo que acababa de suceder se levantó de un salto olvidándose que estaba bañando a la pequeña y salió corriendo hacia Julián que, al ver la furia de su madre en los ojos, escapó a toda velocidad buscando un sitio para esconderse.
Aturdida, conmocionada y agotada por la noche en vela Natalia no sabía como actuar cuando llegó a la habitación de los niños y vio a Mario sobre la cama desangrándose. Tras abrazar fuertemente a Mario le cargó en brazos y bajó las escaleras camino al coche, su única opción era llevarle al hospital inmediatamente. Cada grito de dolor del niño bajaba en intensidad, la pérdida de sangre le estaba debilitando y sabía que tenía pocos minutos antes de que muriera desangrado.
Arrancó el coche y pegó un acelerón saliendo el vehículo impulsado como si diera un salto al pisar un fuerte bache y sonó una fuerte explosión. El salto pareció sacar a Natalia de su estado de shock y de repente recordó que la pequeña Clara seguía aún dentro de la bañera. En ese momento se dió cuenta de la mortal imprudencia que acababa de cometer y bajó del coche sin mirar atrás para buscar a su hija.
Por desgracia cuando llegó era demasiado tarde, la bebita de apenas siete meses no tenía la fuerza suficiente para aguantar tanto tiempo sentada sin perder el equilibrio y yacía inerte boca abajo en el agua. Los intentos de reanimar a la niña fueron inútiles y Natalia, gritando desesperada, bajó nuevamente lasescaleras de su casa con su bebé en brazos camino del vehículo que la llevaría al hospital.
Pero aún le quedaba una última y macabra sorpresa, al acercarse al vehículo todo terreno que conducía, se dió cuenta de que había un brutal charco de sangre en el suelo, al principio pensó que sería la sangre de Mario, pero al acercarse pudo constatar que bajo el coche estaba el cuerpo inerte de Julián, que al parecer se había escondido bajo el todoterreno para evitar que su madre le pegase. Con tan mala fortuna que al arrancar ésta a toda velocidad una de las ruedas le aplastó el cráneo, reventándolo y desparramando sus sesos por todo el suelo y causando la terrible explosión que Natalia había escuchado un par de minutos antes.
Natalia cayó al sueño de rodillas, su cara no reflejaba ninguna expresión. Solamente se mantuvo en esa posición durante unos minutos hasta que sin mediar palabra se levantó, abrió la puerta de su coche y cargó nuevamente el cuerpo ya inerte de Mario junto al de su hermanita. Entró nuevamente en su casa.
Un minuto después bajó de nuevo, cargó el cadáver de Julián y volvió a entrar en la casa cerrando la puerta tras de si.
Por la noche, cuando el marido de Natalia llegó a su casa que estaba a quince minutos de la ciudad, se encontró el todoterreno con la puerta abierta y a medio camino del garaje, lo que le impedía aparcar su vehículo. Se acercó al coche de su mujer y se manchó el zapato con lo que parecía una viscosa mancha de aceite, cerró su puerta y se dirigió a casa en la que todas las luces estaban apagadas.
Al entrar gritó:
– ¡Natalia! ¿Dónde estáis? ¿Por qué tienes el coche en mitad del garaje?
Al dar la luz se dio cuenta de que había un reguero de sangre seca en el suelo que subía las escaleras y dirigía a la planta superior. Asustado corrió tanto como pudo para quedar totalmente impactado cuando al entrar en el baño.
Sus tres hijos flotaban sobre el cadáver de su madre que los había reunido en la bañera justo antes de cortarse las venas.
Causar la muerte de sus tres hijos fue mucho más de lo que pudo soportar.
Terror en el Paso de las Piedras
Los montes son lugares apacibles, en los que podemos conectarnos directamente con la naturaleza. Permiten disfrutar del silencio, respirar aire puro y fresco, y hacer que las personas se desprendan aunque sea por unos instantes de ese materialismo urbano que las rodea. Es muy agradable pasar un dia en un monte en compañia de un grupo de amigos. Sin embargo, ellos una vez que ha oscurecido, pues no es lo mismo un monte durante el dia, iluminados por los rayos del sol, que por las noches, cuando esta sumido en las penumbras. Una prueba de esto es lo que les sucedio a dos amigos sanduceros que ahce unos veinticinco años decidieron pasar la noche en un monte de Paso de las Piedras, un pequeño paraje ubicado cerca de la ciudad de Paysandú.
Los muertos de la Casa
Cuentan que en la mayoria de las casas de mexico estan encantadas. En algunas, son angeles los que se dejan ver. o si no se los ve, la gente asegura que estan alli, protegiendo su hogar. Pero en otras casas, son espiritus malignos los que vagan por los rincones, fantasmas que no quieren que su antiguo hogar sea ocupado por otros, y algunas historias contadas por los mismos mexicanos, nos demuestran que estos espiritus son capaces de hacer cualquier cosa, con tal de auyentar a los nuevos habitantes.
Hace pocos años Maria y Victoria se mudaron a una casa antigua y grande, ubicada en la ciudad de Guanajuato en Mexico. Ellas llegaron a esa mansion muy ilusionadas, pero practicamente no pudieron llegar a disfrutas de su nuevo hogar, por culpa de los muertos de la casa.
http://vocesanonimashistoriasyleyendas.blogspot.com.uy/
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